domingo, 5 de enero de 2014

Galería Anatomicae

Un gran poeta me ha traído hoy a la memoria cierta obra que empezó con un retrato en su honor. Esta obra se perdió por dos razones... y he decidido contar hoy la historia al completo.

Comenzó con el retrato de este poeta y amigo, Kiko. ¿Quién es Kiko? Ah, creo que ya he contado en un blog una vez, pero lo volveré a contar. Recuerdo la primera vez que Rose Lowell  me habló de el, en las puertas de un concierto del mismísimo Patrick Wolf. Entonces, ella y yo preparábamos nuestra propia aventura literaria... Y desde el principio Kiko fue inspiración y guía de ella, sin siquiera yo conocerlo en persona... Y fue entonces cuando vi una fotografía suya en su blog, y decidí retratarlo:



Veo tantos errores en este retrato... pero la lo hice como un tributo en su honor, y como tal permanece. Solamente he retratado a dos personas con esta técnica, el écorché, a el y a mi mismo.

Compuse una obra, titulada anatomicae, combinando impresiones de autorretratos y anatomía sobre papel normal y papel vegetal para lograr un efecto de superposición. Acompañaban a los dibujos textos y poemas, amados y propios. Hasta ahora, esta era mi obra más valiosa. Y quise regalarla al chico del que estaba enamorado... totalmente enamorado. El mismo día que quise entregarle la obra como regalo, después de haberla tenido en sus manos, me abandonó. Me dejó tirado con mi libro en las manos, y no he vuelto a verlo desde entonces. Es por esto que borré las imágenes de internet, en un ataque de rabia y tristeza. ¿Tan cruel fue el, que me mantuvo sufriendo sin estar enamorado de mi, por puro capricho? Aquel libro estaba maldito, simbolizaba toda nuestra relación, toda la alegría y pena vivida en ella en papel, y me quemaba en las manos.

Decidí regalarla al entonces a mi mejor amigo. El la custodiaría para evitar que corriera la suerte de las imágenes en internet en un ataque de pena y rabia por mi parte. Recientemente, he perdido también la amistad de este amigo. Está claro que me odiará cualquiera que lo posea... no quiero recuperarlo, por mucho dinero que mi profesora me asegurara que valía.

Ahora podéis ver aquí algunas de las imágenes. La anatomía es lo que se imprimiría en la hoja transparente, y el autorretrato en la opaca, con un poema o texto en la cara opuesta, maquetado de modo que la ilustración encajara con el poema y la otra ilustración... no puede reproducirse aquí el efecto. Este libro solo podía existir en papel, y no se volverá a imprimir.

Iré añadiendo imágenes a esta entrada según las vaya recuperando. Subir estas imagenes es demostrarme que soy capaz  de superar el pasado. Gracias una vez más a Kiko y a Rose Lowell . Cuanto os debo jamás lo sabréis bien.