jueves, 30 de enero de 2014

La noche

No vale nada el día sin la noche... te amo. Tus palabras me han consolado, tus labios me han besado, y ahora soy feliz. ¿Te hago yo a ti feliz? eso me inquietará siempre... Porque.... aún en esta depresión, se que me quedaría el consuelo de hacerte feliz... pero nada se puede asegurar... aunque sigues conmigo, y eso no deja nada por probar.

Deseaba morir por ser otro... pero mi vida no ha sido mala si hemos acabado juntos. Mereció la pena cualquier pena pasada.

No quiero más florituras en mi verso,
los quiero delgados, deben perder peso,
Pero apena tanto borrarlas,
remolonas nubes desvirgadas...
No, sin rosa, palabras humanas,
voz de máquina, constancia cansada.