miércoles, 29 de enero de 2014

Un poema perdido y encontrado.

Llegado el momento
oirás la risa y el trueno,
devorarán tu carne las sirenas
lejos del pirata, muerto en las estrellas.

Y harás lo que sea
lo que sea por seguir su estela
allí lejos, sin horizonte,
allí, sin mar ni monte.

Y las nubes seguirán tu canto,
caerá lluvia del cielo abajo,
será fuerte como la tormenta,
será la obscuridad más negra.

Cuando pierdas tus sueños
y todo futuro esté hueco
tatuarás su nombre en tu memoria,
estela funeraria que el corazón atrofia.